El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo
Chávez, está impulsando políticas para Latinoamérica
y el Caribe tan antiguas como olvidadas, basadas en el concepto bolivariano
de integración.-
No se trata de competir. Se trata de cooperar. En todo caso la receta
sería cooperar entre latinoamericanos y caribeños para
competir con los países extra zona.-
Si hacemos un análisis desde este punto de vista, la pregunta
que cabe es ¿qué estamos esperando para realizar lo que
hace más de 150 años nos dejaron indicado San Martín
y
Bolívar?
Vengo observando que en las distintas Cumbres de América Latina
y el Caribe, el presidente Chávez presenta iniciativas que van
en ese sentido y luego las refrenda con acciones concretas. Ningún
país de los nuestros, por sí solo, representa una unidad
económica en sí, pero la unidad de toda esta región
hace que, y mirando el desafío del mundo de hoy, sea la región
de la Tierra que tenga mayores reservas. Decía que el mundo
nos necesita, dado que el hambre, como dijo el presidente Lula "es
la mayor arma de destrucción masiva que existe hoy" ante
un mundo cada vez más superpoblado
y superindustrializado. Claro que esta apreciación, la de ser
la mayor reserva, en principio suena favorable, pero conlleva
un grave peligro para nosotros si no nos unimos, dado que la experiencia
nos indica que cuando de comida se trata, se la busca donde exista
y se la toma con permiso o sin él.
Estamos ante una situación en la cual la unión debe ser
por convicción o por conveniencia, aunque el resultado final
no sea el mismo.
La realidad nos indica que estamos demorados en el proceso de cooperación
y unificación de nuestras políticas, y mientras tanto
son nuestros pueblos los que padecen. La F.A.O. nos indica que en América
Latina y el Caribe existen 52.9 millones de personas subnutridas, lo
que representa el 10% de la población.-
En 1980 el ingreso por habitante de América Latina y el Caribe
representaba un poco más del promedio de los países desarrollados,
actualmente es apenas una tercera parte.-
El número de personas pobres crece continuamente. De 110 millones
en 1960 aumentó a 136 millones en 1980, y actualmente
llega a 226 millones de personas, es decir poco menos de la mitad de
la población: el 44%.
Es la región más desigual del mundo: el 40% del ingreso
total es percibido por el 10% más rico de la población, mientras
que los pobres, reciben el 7,5% de la riqueza total.
América Latina y el Caribe es la única región
del mundo en desarrollo con un importante superávit en el comercio
agrícola. Sin embargo, presenta condiciones fundamentales que
la hacen especialmente vulnerable a los cambios en el contexto internacional.
I) El temprano sobreendeudamiento de los países latinoamericanos
ha provocado que en los últimos años América Latina
y el Caribe ha debido destinar al servicio de la deuda externa el 41%
de sus ingresos totales por exportaciones. Ii) América Latina
y el Caribe tienen los menores coeficientes de orientación económica
hacia el exterior. Iii)Finalmente, también es la región
del mundo con mayor ingreso de inversión extranjera directa
(IED) en relación con el PIB. Es decir, es la región
con mayor dependencia de los flujos de capital y la que tiene el menor
margen para enfrentar los cambios bruscos en estos flujos. Es increíble
que teniendo en nuestras manos la posibilidad de dar el salto cualitativo
que desemboque en el deseado y hoy ausente, desarrollo humano, no estemos
construyéndolo con todas nuestras fuerzas. Ya lo decía
Perón en 1954: "quien impulse esta unión sudamericana
y caribeña cargará con los factores adversos de toda
la lucha por la unidad. Quien sostenga y levante esta bandera será tachado
de imperialista. A Bolívar le dijeron lo mismo cuando lanzó su
idea. Pasó lo mismo con quienes lo intentaron en Chile, Méjico,
Uruguay". A Perón, también le pasó.
Planteaba el general argentino, qué es lo que se quiere
con las uniones económicas y decía al respecto : "con
ellas se evita en el futuro la creación de antagonismos de grandes
intereses, complementándonos en nuestro desarrollo y en nuestra
acción". Decía además, ejemplificando: "si
Chile produce hierro en gran cantidad, nosotros no tenemos interés
en producirlo mientras se lo podamos comprar a ese país. Si
Brasil produce manganeso, tampoco tenemos nosotros interés en
producirlo, aún cuando lo tengamos en nuestro propio territorio,
porque con lo que ellos nos envíen y con lo que nosotros le
enviemos a ellos, vamos a ir creando un interés común
y paralelo evitando los antagonismos que nos van a llevar después
fatalmente a discrepancias en el siglo que viene"… discrepancias
hoy vigentes.
Convencido en la necesidad de llevar a la práctica acciones
que hagan realidad tan visionarios conceptos, he firmado en mi carácter
de diputado nacional por la República Argentina junto al General
Rafael Oropeza, presidente de la Corporación Venezolana Agraria,
el 23 de julio de 2004, una "Iniciativa de Cooperación
Productiva en los sectores lechero, granario y maquinaria agrícola".
Con satisfacción, ambos podemos ver, que luego de ese acta inicial,
nuestros países avanzaron no sólo en la venta de la maquinaria
agrícola o en la compra de la leche, y estamos yendo más
allá, hoy estamos hablando de la implementación
en Venezuela, de un Polo de Desarrollo Lechero al igual que la creación
de un Cluster Embrionario Ganadero.
Se trata de ir viviendo y haciendo, por eso he propuesto que en
la IV Cumbre de las Américas a realizarse en noviembre en Mar
del Plata (Argentina), se incorpore como tema a las economías
regionales y sus respectivas cadenas de valor, posibilitadoras éstas,
de mantener a nuestra gente en su lugar de origen. Así como
de desandar a través de su reactivación el problema de
la desocupación, generando mano de obra genuina. Y, a
través de la estructura y la infraestructura que se deberá desarrollar
para obtener ventajas cooperativas, es que, se mejorará la calidad
de vida de nuestra gente. Asimismo lograremos una estrategia
exportadora competitiva en forma conjunta de nuestra región
americana hacia los países extrazona.
Estoy convencido que el día que podamos realizar nuestro
comercio entre nosotros, nos habremos realmente independizado de toda
potencia, pero para ello debemos pensar una verdadera unidad. Mucho
se habla y con razón por estos días, de la inseguridad
que existe en nuestros países, sin lugar a dudas, la peor de
todas ellas es la de tener hambre, porque tal como lo indica la F.A.O. la
inseguridad alimentaria constituye para América Latina y el
Caribe el mayor obstáculo para salir de la pobreza. Ante esto
quiero recordar que nadie podrá darnos ningún factor
de seguridad para nuestros países, mientras no estemos unidos
para asegurarnos nosotros mismos.
Nuestras ideas son simples, como siempre son simples las ideas que
se quieren ejecutar. Yo vengo diciendo que el hombre quiso ir a la
Luna y lo logró. Que el hombre quiso comunicarse más
rápidamente, y creó la tecnología para hacerlo.
Debemos lograr que el hombre quiera eliminar la pobreza.
Creo que el desafío que tenemos los que ostentamos alguna forma
de representación política, es trabajar para que la necesidad
de unión llegue a nuestros pueblos, porque es a través
de ellos que perdurará; es través de ellos
y a la permanencia de generación en generación, que logrará o
imponerse.
No quiero terminar estas líneas sin recordar a Simón
Bolívar cuando nos dijo: "Si la América no vuelve
sobre sus pasos, si no se convence de su nulidad e impotencia, si no
se llama al orden y a la razón; si no hacen positivos esfuerzos
para lograr la unidad, poco hay que esperar respecto a la consolidación
de sus gobiernos, y un nuevo coloniaje será el patrimonio que
leguemos a la Humanidad".
El Hombre tiene un valor agregado que lo diferencia de los demás
seres vivos y es su derecho a la esperanza. La amistad de los pueblos
se basa en una igual dignidad. En la búsqueda de esa dignidad,
es donde debemos concentrar todos nuestros esfuerzos para lograr el
desafío de permitir que nuestros pueblos sean felices.
*Jorge Giorgetti / Diputado
Nacional República Argentina
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