MERCOSUR/CPC/DIS. 05/04
VISTO
La importancia inexcusable de la identidad regional y el desarrollo de sus economías
CONSIDERANDO
El concepto de integración económica ya no puede verse solamente como la simple agregación de las características económicas y productivas de cada país integrante de un bloque, sino que debemos avanzar sobre el concepto de eje de crecimiento basado en una estrategia de agregación de valor.
Paradójicamente en un mundo cada vez más globalizado, adquieren mucha importancia los procesos de desarrollo altamente localizados. O sea, si la base de la competencia internacional hoy pasa por la creación de conocimiento y su aplicación a los procesos productivos y sus productos, el papel de los países, las regiones y las ciudades se ha incrementado.
El territorio local pasa a ser fundamental para la constitución de la estrategia global en el sentido de que es necesario impulsar acciones que eleven la eficiencia público – privada de las instancias locales y regionales que pongan en marcha el potencial endógeno y lo conecten con los recursos exógenos.
Impulsar esquemas de integración económica subnacional y supranacional en un marco de racionalidad pública se vuelve imperioso para articular nuestros países al mercado internacional. Las ventajas competitivas pasarán por la posibilidad que tengamos de generar a mediano plazo mejores tasas de innovación productiva, mayores niveles de cualificación de nuestros recursos humanos, y mejor y mayor vinculación entre sistema científico y tecnológico y empresas.
Es interesante la oportunidad que abre este proceso de globalización (globalización más localización) para nuestras comunas y municipios, en el sentido de que los inserta como un factor importante en el circuito de la competitividad sistémica al ser los “organizadores primeros” del territorio chico de la competitividad. La globalización es un proceso complejo que esconde varias tramas, amenazas pero también oportunidades; en este sentido aparece la posibilidad de la transformación de la actuación de los gobiernos locales al poner al territorio como un eje central sobre el que se articulan empresas, sistema educativo, sistema científico y tecnológico, redes logísticas, etc.
Debemos pensar en un modelo de desarrollo tipo espina de pescado, con un eje central de crecimiento sobre el cual se van articulando e integrando todos los actores de la competitividad: empresas, sindicatos, todos los niveles de gobierno, sistema educativo (Medio-Superior Técnico y Universitario), sistema científico tecnológico, etc. Este eje central de crecimiento estará constituido en torno al concepto de valor agregado como factor de competitividad internacional.
Nuestra competitividad dependerá de la capacidad que tengamos para constituir lo que la CEPAL denomina “Políticas de creación de encadenamientos y aglomeraciones productivas” (Kuwayama – Durán Lima). Debemos visualizar al sistema productivo como una serie de redes nacionales en las que existen vinculaciones interempresariales, intrasectoriales e intersectoriales (Kuwayama – Durán Lima), que permitan ir agregando valor tanto vertical como horizontalmente.
La competitividad está hoy determinada por la integración económica comprendida como el incremento cualitativo y cuantitativo de las vinculaciones entre empresa-gobierno-sistema educativo y científico tecnológico-sistema logístico.
Desde esta perspectiva las políticas de encadenamiento pasan por la conformación de clusters que involucren a una amplia gama de empresas dentro de un enfoque de competitividad sistémica, o sea, partiendo de considerar que el entorno económico está determinado por la generación de ventajas competitivas a partir de la combinación de conocimiento, nuevas tecnologías, mejores estructuras organizativas, mayor rol activo del gobierno.
Debemos trabajar en la identificación de varias cadenas de valor estratégicas para el crecimiento económico y el desarrollo social de los países miembros del MERCOSUR, e integrarlas a esquemas amplios de competencia. Los encadenamientos productivos permitirían integrar hacia atrás y hacia delante del bien exportado, desagregando en cada caso el papel de cada uno de los actores intervinientes, y las posibilidades de potenciación del valor generado por cada uno de ellos.
A COMISION PARLAMENTARIA CONJUNTA
DISPONE
- La creación de la Subcomisión de Integración Productiva del Mercosur.
Esta Comisión deberá estar en funcionamiento antes de la reunión de la próxima plenaria de la CPC
Puerto Iguazú, 7 de julio de 2004 |