FUNDAMENTOS:
La práctica asociacionista en Argentina comienza con la llegada de los inmigrantes italianos. Una vez que se establecieron generaron gran variedad de instituciones con objetivos diversos: la enseñanza de la lengua italiana, la ayuda mutua, las actividades deportivas y culturales y eventos a beneficio. También proporcionaron un ámbito de protección y contención para los inmigrantes.
Es así que a fines del siglo XIX y principios del XX en los centros urbanos en los que hubiera una mayoría de inmigrantes de origen italiano, surgía una Sociedad Italiana de Socorros Mutuos. La primera entidad de estas características que se desarrolló en nuestro país fue la Unione e Benevolenza creada en 1858 en Buenos Aires. A partir de 1870 comenzaron a proliferar entidades de este tipo, siendo su expansión debido a la gran afluencia de inmigrantes italianos y hacia 1914 alcanzó la cifra de 460 Sociedades Italianas en el país.
Si bien el estado intentó crear las condiciones necesarias para acoger a los extranjeros, imperaba una falta casi total de asistencia pública. Este fue un elemento determinante para que muchos inmigrantes optaran por incorporarse a las sociedades mutuales, pues las mismas funcionaron como estructuras de contención y asistencia social.
Estas asociaciones de ayuda mutua estaban en manos de líderes que pertenecían a categorías ocupacionales no manuales. Los estatutos de las Sociedades Italianas consagraban los principios democráticos, pero excluían cualquier discusión política o religiosa dentro del espacio societal. También realizaban intercambio de estatutos para acordar pautas comunes tales como admisión de socios, la forma de recaudar fondos y los diversos servicios que prestaban a sus asociados.
Si bien en Argentina la educación era obligatoria, las Sociedades Italianas se ocuparon por extender la educación a hijos de inmigrantes de ésta nacionalidad. Así aparecieron colegios en distintas ciudades cuya educación se impartía en lengua italiana y también se creaban bibliotecas cuyo material en parte era italiano. Es justamente dentro de estos ámbitos donde los recién llegados encontraron un espacio para superar el impacto de la llegada.
Por el año 1923, cuando Humberto Iº tenía ya la mayoría de sus instituciones organizadas, la colectividad italiana procedente de varias regiones de la península itálica pensó en la necesidad de establecer un ámbito de reunión y de identificación con la madre patria, surgiendo entonces el 29 de abril de 1923 la Sociedad de Socorros Mutuos “Nuova Roma”. En 1928/29 se construyó el inmueble, que aun hoy presta servicios y que cuenta con 24 palcos, un escenario adaptable, un piso movedizo, 7 camarines, boleterías, guardarropas y depósito subterráneo.
De lo dicho se desprende la enorme importancia cultural – social que la mencionada institución ha venido brindando en los años en ésta localidad con vigencia aun en nuestros días, manteniendo vivas las tradiciones y raíces de la mayoría de los pobladores, además de mantener su edificio su estilo original conservando las molduras, palcos y otros detalles que la hacen única en su conservación.
Es por ello que solicito la aprobación del presente proyecto de resolución.