LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE SANTA FE SANCIONA CON FUERZA DE
LEY
Artículo 1º.- Se establece la obligatoriedad de identificar
por su procedencia las carnes vacunas comercializadas en la provincia
de Santa Fe.
Artículo 2º.- La tipificación será carne
vacuna, procedencia engorde de ganado intensivo en corral ( feed
lot); o carne vacuna procedencia natural, criada totalmente a campo.
Artículo 3º.- La identificación será
fácilmente reconocible para el consumidor y estará
ubicada en el lugar más visible del envase y la góndola.
Artículo 4º.- El organismo estatal encargado de la
aplicación y control de la presente norma será la
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Recursos Naturales
de la Provincia de Santa Fe.
Artículo 5º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
SEÑOR PRESIDENTE:
La transparencia en el mercado es el principal insumo para que
el consumidor pueda ejercer su derecho a la elección y su
capacidad de decisión en base a la información brindada
por el producto. En este sentido poder aclarar sin margen de confusión,
la procedencia de la carne comprada aparece como un mecanismo fundamental
para corregir las distorsiones de mercado.
Tradicionalmente el ganado vacuno argentino se ha alimentado de
pasturas naturales a campo abierto, lo cual ha otorgado un sabor
único a la carne que se ha constituido como un verdadero
distintivo argentino en el exterior, sobre todo frente a la competencia
de otras carnes como las europeas o norteamericanas engordadas a
granos y en corral utilizando el sistema conocido como feed lot
( engorde de ganado intensivo en corral ). Este sistema tiene como
ventaja el acelerar el crecimiento del animal y aumentar la terneza
de su carne vía crecimiento de la grasa intramuscular, como
consecuencia del escaso movimiento, las características propias
del alimento y la provisión de hormonas de crecimiento; por
otro lado esta misma aparente ventaja de engorde rápido ha
manifestado una enorme desventaja desde el punto de vista más
importante: el consumidor. Esta propia terneza artificialmente conseguida
le ha quitado sabor y ha elevado las proporciones de elementos nocivos
para la salud, como la grasa y el colesterol. Por otro lado, la
carne del animal criado a campo y pasturas naturales posee un menor
contenido de grasa saturada e incrementa el aporte de los ácidos
Omega 3, clave para el ser humano ya que mejora la respuesta del
sistema inmunológico. Un estudio realizado por el INTA determinó
que los bovinos alimentados de esta manera producen carnes magras
con un valor de grasa intramuscular de entre el 1.5% al 3%, lo cuál
reduce los niveles de colesterol y posibilita la inclusión
de las carnes a las diferentes dietas.
Hace diez años el sistema de engorde a corral no ocupaba
más del 2% del mercado argentino y en la actualidad ronda
el 15%, con más de diez establecimientos en la provincia
de Santa Fe. Este fuerte crecimiento fue acelerado precisamente
por la habitualidad de compra de carne feed lot en carnicerías
y supermercados. En este sentido, y ante el incremento del costo
de la carne y el crecimiento en las exigencias de consumo, el consumidor
debe poder encontrar toda la información del producto en
el momento de decidir la compra.
Además se vuelve a poner sobre el tapete las condiciones
de seguridad sanitaria de los alimentos ya que el hecho de juntar
grandes cantidades de animales en corrales pequeños favorece
la dispersión veloz y el contagio de enfermedades, problema
sufrido por Europa durante la crisis de la BSE ( vaca loca ). Es
necesario poner hoy más que nunca el acento en el cuidado
de las condiciones de producción de nuestras carnes frente
a la esforzada recuperación del terreno perdido por la crisis
de la aftosa, contando Argentina con una gran ventaja competitiva
y comparativa al ser considerados como totalmente libres de esa
enfermedad.
Debemos ser conscientes de que nuestras carnes son consideradas
las mejores en los más exigentes mercados de consumo de Europa
y el mundo en general, y comenzar a verlas no como commodities sino
como speciality, productos de alto valor agregado. En este sentido
debemos tener en cuenta que la Unión Europea está
exigiendo parámetros de trazabilidad muy exigentes para seguir
considerando de alto valor a nuestras carnes. Por trazabilidad podemos
comprender al registro de todos los elementos referidos a la historia
del animal, desde el nacimiento hasta la góndola, es decir
hasta el final de la cadena de comercialización de sus cortes.
Recientemente el SENASA. puso en vigencia la Resolución 15/03
que obliga a identificar en forma individual a los bovinos destinados
a faena para exportación, sobre todo luego de las exigencias
de la Unión Europea.
La trazabilidad es la herramienta técnica que nos permitirá
consolidar y fidelizar la confianza del consumidor en nuestras carnes
y en este sentido debemos acompañar esa trazabilidad con
la exigencia de la identificación clara para el consumidor
de la procedencia de la carne bovina. Si queremos recuperar toda
la confianza de nuestros compradores externos y hacer fuertes las
enormes ventajas comparativas y competitivas de criar carne bovina
a campo abierto y con pasturas naturales, debemos trazar una estrategia
de diferenciación clara de nuestros productos que le permita
al consumidor identificar la procedencia, la diferenciación,
la seguridad y la conveniencia en términos de relación
calidad-precio.
Es por lo anteriormente expuesto que solicito a mis pares la aprobación
del presente proyecto de ley.
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