ARTÍCULO 1°.- Creación: créase el denominado Fondo Anticrisis Federal (FONAN), a fin de desarrollar y afianzar los polos productivos generados en nuestras economías regionales, así como también para los pequeños y medianos productores en contingencias especiales
ARTÍCULO 2°.- Integración del Fondo: Se estará a lo dispuesto por los artículos 6º, 9º,10º y 11º de la Ley Nº 24.624, que faculta al Jefe de Gabinete de Ministros a efectuar las modificaciones presupuestarias y adecuaciones respectivas.
ARTÍCULO 3°.- Aplicación del Fondo: el Fondo tendrá carácter restrictivo y su aplicación procederá de acuerdo a las prioridades que se indican en el ARTÍCULO 1ro., a saber:
- a) Aportes para el desarrollo y afianzamiento de los denominados “polos productivos”, entendiendo por tales a los emprendimientos económicos con utilización de materias primas y mano de obra intensiva de la región y que a la vez resulten con ciertas ventajas comparativas y competitivas.
- b) Aportes a pequeños y medianos productores en contingencias especiales y/o apoyo para emprendimientos de reconversión productiva.
La Comisión de Administración creada en el ARTÍCULO 4°, establecerá el carácter del aporte: no reintegrable o crédito, en cuyo caso fijará las condiciones de acceso y su reintegro.-
ARTÍCULO 4°.- Comisión de Gestión: créase la Comisión de Administración del Fondo Anticrisis, la que estará presidida por el Sr. Jefe de gabinete de Ministros e integrada por un representante del Ministerio de Economía, Obras y servicios Públicos; un representante de la Secretaría de Agricultura; y por tres (3) Senadores y cinco (5) Diputados.
En ningún caso se originarán incrementos de gastos del Presupuesto Nacional.
ARTÍCULO 5°.- Excepcionalmente y durante la vigencia de la Comisión creada en el artículo anterior, la misma podrá afectar a los agentes nacionales que requiera para la mejor consecución de sus objetivos.-
ARTÍCULO 6°.- El Ministerio de Economía, Obras y Servicios Públicos; la Secretaría de Agricultura y/o organismos nacionales afines intervendrán a través de un dictamen técnico respecto de la viabilidad de los proyectos que se presenten de acuerdo a lo estipulado en el ARTÍCULO 3° inc. a) y b)
ARTÍCULO 7°: A los fines de la presente ley créase en la jurisdicción del Ministerio de economía, Obras y Servicios Públicos, una cuenta especial presupuestaria denominada “Fondo Anticrisis”
ARTÍCULO 8°: Autoríase al Jefe de Gabinete de Ministros para reasignar partidas y modificar funciones del Presupuesto Nacional, asignando al Fondo creado por el ARTÍCULO 1°, una partida de pesos trescientos millones ($ 300.000.000.-)
ARTÍCULO 9°: El Poder Ejecutivo reglamentará la presente ley, le dará publicidad y efectuará todas las medidas complementarias que resulten menester para la instrumentación de lo aquí dispuesto.-
ARTÍCULO 10º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
FUNDAMENTOS
SEÑOR PRESIDENTE:
Pongo a consideración de mis pares el siguiente proyecto de ley con el objeto de instalar el necesario e ineludible debate institucional y social que debemos darnos acerca de la acuciante problemática social que hoy afecta a la Nación en su conjunto. A la vez he tratado, a través de la presente, de brindar una herramienta que sirva para mitigar estas traumáticas situaciones, en forma rápida y abarcativa de todos nuestros conciudadanos, para auxiliarlos desde la ineludible responsabilidad del Estado.
Es menester, a los fines de comprender y justificar esta iniciativa, que realicemos, a manera de diagnóstico, un análisis de un mal endémico que castiga a nuestra sociedad: la pobreza.
Este fenómeno ha cobrado magnitud y visibilidad en los últimos años, hasta constituirse en un rasgo sobresaliente de la nueva estructura social y económica argentina, siendo menester combatirla con todas las armas a nuestro alcance, para asegurar de ese modo la existencia de una sociedad plena que merezca ser vivida en paz y prosperidad. Una sociedad donde la justicia y la equidad garanticen que el hombre ha de poder desarrollarse plenamente, siendo necesario ayudarlo a salir de esta nueva realidad, brindándole el apoyo que le permita evolucionar hacia una convivencia más sana y justa.
La pobreza resume tres fenómenos complementarios como lo son: a)- la desestructuración del mercado laboral por medio de un proceso de desempleo y subempleo crecientes y precarizado, b) – el deterioro de la prestación de servicios públicos de carácter social y c) – una relevante crisis educativa. Todo esto constituye un mapa social heterogéneo de la pobreza que abarca desde la pobreza estructural ligada a la insatisfacción de un conjunto de necesidades básicas, la indigencia que afecta a hogares que ni siquiera pueden satisfacer sus necesidades alimentarias, la pauperización de los estratos medios bajos como consecuencia de la caída de los ingresos y por último a una nueva categorización social que podemos llamar vulnerables, sector integrado por aquellos segmentos sociales que aún no estando en situación de pobreza se encuentran próximos a ella.
Frente a este complejo escenario socioeconómico, el Estado tiene por delante nuevos y variados desafíos, los cuáles deben ser atacados en forma integral e inmediata, con el objeto de dar rápida solución a los problemas mencionados anteriormente, siendo necesario una estrategia que permita romper la reproducción del círculo vicioso de la pobreza, siendo esta una tarea fundamental, no debiendo olvidar que las dificultades nutricionales iniciales, el debilitamiento de los marcos familiares, la deserción escolar temprana y la exclusión del mercado laboral van retroalimentando aquel círculo mencionado; a la vez que las fuertes tensiones sociales producidas por la exclusión son campo abonado para procesos de debilitamiento del tejido social y el incremento de la criminalidad, además de amenazar a mediano plazo los esquemas de gobernabilidad.
El eje del gran debate que se viene se estructurará en torno al problema de la calidad de las instituciones como factores de consolidación de cambio en las economías regionales, hacia reformas de justicia, educación, trabajo, capital social y previsional. Las políticas activas favorecedoras del crecimiento económico, la estabilidad monetaria, el equilibrio fiscal son necesarias e ineludibles para el desarrollo social, pero a la vez esas políticas activas no serán sostenibles en el mediano y largo plazo si no se producen e inducen un desarrollo social activo.
La coyuntura por la que atravesamos los argentinos es dolorosa, requiriendo que se articule una estrategia de corto y mediano plazo, tal cuál es la creación de este Fondo Anticrisis (FONAN.), destinado a dar respuesta a los sectores sociales y productivos de nuestra Nación, de allí que se encuentre constituido por una sinergia de fuerzas sociales que debemos combinar para permitir generar oportunidades de reinserción social, laboral y económica de los sectores que se encuentran “cuesta abajo”. He tratado de garantizar con este proyecto de ley, la transferencia rápida de bienes y servicios que estén ligados a la supervivencia social y a la reducción de la indigencia en sectores claves como la alimentación y la salud preventiva. He comprobado con tristeza que el derrotero de la pobreza desemboca en la exclusión social con el aislamiento de los afectados, apareciendo personas desprovistas de recursos económicos, de soportes relacionales y de protección social, fuera de las oportunidades de reinserción laboral en un mercado cada vez más competitivo y exigente.
Evidentemente, nos encontramos ante una cuestión de Estado por la magnitud que asume un proceso de desestructuración violenta de una sociedad sometida a vaivenes macroeconómicos inmanejables e imprevisibles, que obviamente impactan en la cotidianeidad de sus modestas vidas, sacudidas por situaciones que no pueden solucionar por si mismo. Es por ello, que tal como lo enumero en el ARTÍCULO 3° de la presente, he querido que este Fondo Anticrisis sea aplicado a suministrar fondos para el desarrollo y afianzamiento de polos productivos en nuestra nación, que utilicen mano de obra y materias primas regionales como motor generador de nuevas riquezas, que se generen aportes para atender el gasto social, en complemento de los planes de asistencialismo dependientes del Gobierno Nacional, que no siempre llegan en tiempo y forma para cumplir el objetivo para el cuál fueron básicamente estructurados. Es también mi objetivo dotar de lo necesario para realizar una conveniente inversión en el capital humano, dotándolo de las herramientas que le permitan acceder a las nuevas tecnologías de informatización, en paralelo con las exigencias de un mercado laboral que requiere de dichos conocimientos en todas sus áreas, aún en los trabajos más elementales.
Es menester recordar que no existe crecimiento sostenido y armónico sin integración social, pues debemos luchar contra una sociedad que tiene dos velocidades, una vinculada a los adelantos tecnológicos y productivos y otra excluida hasta ser considerada casi excedente sin acceso marginal al mercado laboral.
Ojalá logremos, todos juntos, conformar un nuevo contrato social entre los argentinos que ha de permitir restañar el tejido social , siendo la creación de este Fondo Anticrisis una contribución a que ello suceda, reafirmando el compromiso del Estado de acudir en ayuda de todos aquellos que lo necesiten, en el claro objetivo de evitar que el sistema sea lobo del hombre. Por los motivos expuestos precedentemente, solicito a mis pares aprueben el presente proyecto de ley.-
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