SEÑOR PRESIDENTE:
Reiteradamente hemos planteado en esta Cámara la situación
de crisis terminal que viene atravesando el sector lácteo,
especialmente el productor lechero. Esta situación se viene
soportando desde hace aproximadamente tres años llegando
a la situación límite de un precio de la leche en
puerta de tambo de 7 a 9 centavos el litro, provocando así
un paulatino endeudamiento y grado de desinversión.
Recientemente y a raíz de las últimas medidas puestas
en práctica por el Gobierno Nacional - devaluación
- , y a pesar de haberse recompuesto parcialmente el precio del
litro de leche, todo el sector se ve tremendamente afectado y alteradas
las estructuras de costos que minimamente permitían al sector
mantenerse en producción. Desde finales del año anterior
muchos productores lácteos han empezado, al principio lentamente
pero hoy con mucha determinación, el abandono de esta producción
dada su negativa rentabilidad convirtiéndose ahora en productores
agrarios, buscando así proteger su capital y a la vez lograr
cierta rentabilidad que el sector granario, de acuerdo a los precios
y demanda internacional han alcanzado.
Esta situación ha provocado la liquidación de distintos
tambos, especialmente en la zona de mayor producción láctea
que es nuestra cuenca lechera santafesina, lo que provocará
indudablemente un desabastecimiento de la materia prima necesaria
para las usinas de las empresas Sancor, Milkaut, Molfino, Williner,
Cotar, La Paulina y Verónica, ello por citar solamente las
empresas que tienen ámbito de actuación en la referida
zona. Si extendemos la realidad, en el transcurso de la presente
semana y de acuerdo a informaciones periodísticas, se ha
presentado en convocatoria el grupo lácteo Mastellone.
La necesidad de liquidación hace que una vaca de producción
lechera tenga mayor valor, aproximadamente un 20% más, al
vender esta hacienda con destino a carne que como productora de
leche. Esta modalidad provocará en el corto plazo un desabastecimiento
de la máquina productora, esto es la vaca, y consecuentemente
una escasez de todos los productos lácteos de consumo de
la población argentina y la consecuente necesidad de importar
los mismos a valor dólar, que al ser de aproximadamente tres
pesos por unidad, en definitiva terminará encareciendo sensiblemente
todos los productos lácteos.
Es por ello que se insta, a través del presente proyecto,
a establecer una política lechera que dé contención
a todo el sistema para que la línea de producción
se mantenga en el mercado en una situación de cuasi equilibrio,
permitiendo así seguir con la producción genuina que
ha de abastecer internamente y/o continuar la exportación
que habíamos logrado luego de muchos años de tecnificación
y penetración a distintos mercados del mundo.
Por los motivos expuestos precedentemente, solicito a mis pares
aprueben el presente proyecto de declaración.