| 2002 |
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PROGRAMA EDUCADOR EN DIABETES
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La Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe vería
con agrado que el Poder Ejecutivo, a través de las Autoridades
sanitarias correspondientes, contemple la posibilidad de incorporar
al sistema provincial de Salud, la figura del denominado EDUCADOR
EN DIABETES, en consonancia con la iniciativa emprendida en otros
países, ante la importancia social de dicho tema.
SEÑOR PRESIDENTE:
Alrededor del 60% de las complicaciones que puede acarrear la diabetes
es previsible. La clave, se sabe, es mantener bajo control los niveles
de glucosa en sangre mediante una rigurosa adhesión al tratamiento
y la adopción de un estilo de vida saludable, pero cumplir
con esas metas no es tan fácil, menos aún cuando se
desconoce como manejarse ante la enfermedad.
Como respuesta a dicha necesidad de información, numerosos
países han creado la figura del Educador en Diabetes. Dicho
educador puede ser cualquier profesional de la salud: médicos,
enfermeras, psicólogos, etc. los cuáles deben prepararse
en varias áreas tales como la diabetes como enfermedad, pero
estudiándola también en sus aspectos psicosociales,
analizando los valores y las creencias relacionadas con esta afección.
Es por ello que la creación de la figura de dicho educador
ha de permitir aportar herramientas que ayudarán a los pacientes
a modificar sus conductas y sus comportamientos relacionados con la
alimentación, la actividad física, el monitoreo de los
niveles de glucosa en sangre, entre otras cosas.
El Educador en Diabetes puede trabajar en forma individual o grupal.
La primera de estas formas tiene una ventaja cuál es la atención
del paciente en forma individual y personalizada, pero el trabajo
en grupos también tiene su lado positivo, visto desde el punto
de vista que los pacientes pueden compartir sus experiencias, buscando
ellos mismos las soluciones, pues se encuentran apoyados por el grupo
en su conjunto. Los médicos endocrinólogos tienen bien
en claro cuáles son las funciones del Educador, siendo menester
que se les ubique un sitio laboral bien definido, incluyendo su figura
en los programas de atención del paciente con diabetes, a través
de su inserción como profesional dentro del equipo de salud.
El campo de acción del Educador en Diabetes es primero el paciente,
segundo su familia, tercero otros profesionales de la salud que no
están involucrados directamente en la diabetes, y finalmente
el público en general, así como los integrantes de aquellas
instituciones donde se atiende a personas con dicha enfermedad.
Lo ideal sería que la tarea del médico se desarrolle
en forma paralela con el Educador en Diabetes. De esta forma el médico
hace el diagnóstico, prescribe el tratamiento, pero no siempre
le dice al paciente como realizarlo, siendo el Educador el que puede
asumir ese rol de explicarle al paciente todos los aspectos prácticos
de su tratamiento y cuidados, desde la inyección de insulina
hasta el automonitoreo de sus niveles de glucemia, motivando al mismo
tiempo al paciente a seguir su tratamiento, que es algo que muy pocas
veces hacen los médicos.
Por los motivos expuestos precedentemente, solicito a mis pares aprueben
el presente proyecto de comunicación.
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